COSTA PRAGMA
Donde una idea se cruza con la realidad y produce un resultado.
Donde una idea se cruza con la realidad y produce un resultado.
Por Marybelle Obando: poetisa y escritora.
Hola, estamos aquí para, a través de mi experiencia, llevar un mensaje de esperanza aquellos que la han perdido o estén a punto de desistir.
Desde la perspectiva inédita de una sobreviviente, la vida se redescubre; esa vida que reconocemos como el milagro de los milagros, de una posibilidad jamás explorada.
Asomarnos de nuevo a la vida después de que la muerte esperaba ahí, al pie de la cama, despertar siendo vos, pero no el mismo.
Te faltaba un miembro de tu cuerpo que no regresará, pero entonces te enfrentas a tu nueva realidad: tenés dos posibilidades, reconocerla y aceptar o huir de todas las maneras posibles de tu nueva oportunidad para dar gracias por la vida.
No perdernos en la desesperanza y del lado oscuro de la luna cuando no podemos verla pero sigue ahí.
Irwing Hosffmam decía a su 93 años: "Cuando yo abro los ojos cada mañana, lo primero que me embarga es un sentimiento de sorpresa; sorpresa de verme y sentirme vivo, de saber que esta gran sinfonía de la vida sigue todavía resonando dentro de mí. Luego vuelvo a ver a mi esposa, y siento que todo aquello es un milagro".
La vida es un maravilloso regalo del Creador, y nos debemos preguntar: ¿por qué aún desea que permanezca entre los vivos? Sea que hayamos pasado o no por una experiencia con la muerte, o hasta un traspié con la vida siempre tenemos la capacidad de regresar; no está perdido el camino y nosotros solo tomamos un desvío.
Ahora les compartiré un poema de mi libro "Con derecho a volar", donde creo resumir lo antes dicho:
Poema 19.
He vivido tanto y muerto tantas veces
que estoy segura que lo que sé de la vida
me lo ha enseñado la muerte.
Por eso no dejo nada para luego
disfruto de una puesta de sol sin
pensar en el amanecer, saboreo cada beso
no me niego repetir abrazos o esconder
sonrisas para buscarlas cuando la tristeza
me visite.
A mí cuerpo cuando me duele le agradezco
por recordarme que estoy viva.
Entendí porque tienen espinas las rosas
y que el alba no es parte, ni del día ni de la noche.
A todos aquellos que hemos sido enfrentados por la muerte, a los que les arrebató un ser querido o algún miembro de su cuerpo, le quiero recordar: aún respiramos, aún amamos; la vida no ha terminado ha cambiado de forma. No podemos rendirnos. Te lo dice alguien que ya pasó por todas las anteriores y estoy segura que todas estas experiencias han formado lo que soy.
A Dios sea la honra, el poder y la gloria.